Acerca De

Nací y crecí en Monterrey, México con mis padres, mi hermano y mi hermana siendo el menor de los tres hijos. Desde muy pequeño me caracterice por mi hiperactividad produciéndole los peores dolores de cabeza a mi madre. Ella, constantemente, era citada por mis maestras para recibir quejas de mí pues, era difícil que alguna de ellas lograra controlarme. Lo que parecía un defecto pronto se convertiría en una gran virtud.

Mi padre al darse cuenta que necesitaba canalizar mi gran energía me inscribió en un club de futbol soccer. Desde que tengo uso de razón siempre me ha gustado el futbol y practicarlo formalmente en un equipo con niños de mi edad fue algo muy emotivo. Pronto me empezó a ir muy bien, era pieza importante en cada partido, hasta logre ser seleccionado por un equipo de mayor categoría, a los pocos años todo cambiaría rotundamente.

Gracias a que mi padre cada vez tenía más trabajo le era imposible seguir llevándome a los entrenamientos y lo inevitable pasó, tuve que dejar el equipo. Anímicamente eso me puso muy mal además de que sucedió en el tiempo en el que entraba a la adolescencia. Pronto la televisión y la comida chatarra se convirtieron en mis mejores amigos, no quería saber mucho del futbol ni de ningún otro deporte. 

Fue inevitable que comenzara a ganar peso, lo peor de todo es que paso prácticamente sin que yo lo notara, es decir, el ganar peso es tan sutil y cauteloso; el cambio corporal sucede gradualmente a un ritmo que casi no notas. Cuando me di cuenta ya era talla 36 a mis 12 años, el comprar ropa era casi como una tortura, no me gustaba como lucia y era inevitable salir del centro comercial derrotado.

En la escuela no era tan fácil socializar, y viví una época tan importante de mi vida lleno de frustración. Llego un momento donde decidí no vivir mas así, anhelaba una mejor calidad de vida, anhelaba volver a practicar deportes como lo hacía antes, deseaba poder disfrutar el hecho de comprarme una camisa nueva pero sobre todas esas cosas anhelaba poder sentirme seguro al acercarme a alguien para conocerle. 

Comencé a hacer ejercicio prácticamente todos los días, principalmente correr. Pronto entendí que la disciplina y el dominio propio serian mis mejores aliados. Empecé a cuidar lo que comía, me volví mucho más selectivo a la hora de escoger mis alimentos y eso me llevo a interesarme por la nutrición lo que me ayudo al cabo de unos años a escoger mi carrera. 

Lo gratificante fue que el perder peso me tomo mucho menos tiempo que el que me tomo ganarlo. Mi vida comenzó a cambiar para bien en todas las áreas. En la preparatoria comencé a practicar futbol americano, lo que se volvió rápidamente en una de mis pasiones. De la misma manera, que en el futbol soccer, comencé a sobresalir y pronto fui seleccionado por el equipo representativo de mi universidad, viví grandes experiencias llenas de emociones en mi etapa de deportista en la universidad. 

Actualmente estoy grandemente bendecido, disfruto mi trabajo como pocas cosas en la vida, disfruto de la compañía de mi familia y amigos pero sobre todo me alegra que mi testimonio pueda servir como motivación a personas que tal vez estén pasando por algo parecido a lo que vivi.

Todo comenzó al tomar una decisión en mi adolescencia, si hubiera decidido no cambiar no imagino las circunstancias en las que viviría hoy en día. Creo firmemente que la plenitud en nuestras vidas no depende de cuánto pesemos o que tan buena sea nuestra condición física pero definitivamente es una bendición muy grande el sentirte cómodo con tu peso y lo más importante tener buena salud. 

No hay nada especial en mi, doy todo el merito a Dios pues como dice en Su palabra en el libro de Filipenses 2:13, El produce en nosotros el querer como el hacer, lo único que necesitas es disposición. De esta manera no hay nada que evite alcanzar tus objetivos así que… ¡Esfuérzate y se valiente! Que una vida diferente te esta esperando.

Daniel Dávila